Ambos protegen el comercio transfronterizo, pero el escrow es más rápido, económico y simple para las pymes.
Las cartas de crédito protegen embarques grandes, pero son lentas y caras de gestionar. Para las pymes que hacen pedidos regulares por corredor, el escrow da la misma protección -fondos liberados al entregar- sin trámites ni comisiones bancarias.